domingo, 20 de enero de 2013

Reunión de poetas en Luvina


Luvina, Bogotá, 28 Diciembre 2012


Atrapada por el difícil transporte de la querida Bogotá, pude llegar pasadas las 7pm a la ansiada cita con las poetas que extrañé a lo largo del año. El encuentro en ese ambiente de libros me regresó a los años de vida en Bogotá, aquellos meses en los cuales la familia que tuve la veía reunida en Usaquén. Con felicidad recibí el abrazo de Stellita y su mamita, Blanquita, Paola y Daniela, así como también los saludos de Fede, quien, aunque no pudo ir estuvo con su energía sentado con nosotras. Preguntas iban, respuestas aterrizaban, acompañadas con risas, palabras de ánimo y alegría compartimos las añoranzas del 2012 y nuestros buenos deseos para el 2013. Quedaron hechos los compromisos de amistad que cada una acoge en honor al primer día que nos sentamos en el parque y nos convertimos en hermanas poetas, nuestras manos se mantendrán unidas a la distancia.

Fue un momento muy lindo y recordado, gracias por su tiempo, son el tesoro que tengo en Colombia.



 

domingo, 13 de enero de 2013



Crónica domingo 30 de 2012

Por José Luís Briceño Soto

Era el último domingo del  2012  y llegamos al parque con el deseo de encontrarnos de nuevo con el alma poética que allí habita en  ese espacio  de encanto , de magia y libertad.
En esta ocasión asistimos Federico, Daniela, Stella, Germán  y yo. Algunos estaban viajando y otros dedicados a hacer la limpieza del año con el ánimo  recibir muchas cosas nuevas para el 2013.
Federico propuso el ejercicio de salir a pedir a los transeúntes una palabra que nos iluminara. Todos nos dimos a realizarlo venciendo la timidez que a veces nos bloquea. Pero es cuestión de arriesgarse, cada domingo esto resulta más posible.


A continuación algunos poemas compartidos:



Por Stella Higuera

Toque Final

La creatividad

De una lira encantada

Compone la magia

De un despertar gozoso.



Por Luis Chahin

Al poeta le temen al dejar silentes las multitudes

Por virar sus emociones bajas hacia el éxtasis

Y hacerlos resonar

Al poeta le temen porque aprende

Y ni con la muerte cesa de enseñar

Al poeta le celebran el registro histórico

De que en su época existió el amor.

                                              

Por José Luís Briceño

En el laberinto

Entristecido

No encontré la luz

Pero hallé la paz

El viento helado fue muy fuerte en este umbral del año y así nos despedimos de la poesía este domingo deseando que el 2013 llegue colmado de luz e inspiración para todos los que la buscamos.

sábado, 29 de diciembre de 2012


Diciembre 23 de 2012

Fue un domingo de  frío , en el que acudimos al encuentro con la poesía  Federico, José Luís, Daniela, Paola y yo, todos con la certeza de que el mundo seguiría dando vueltas y nosotros en él con el abrigo de la eterna poesía a nuestro alcance,  no obstante la espera de su final para el pasado 21.

José Luís nos sorprendió con el poema “Cofre solitario” que se transcribe a continuación:

Guardas sin remedio las historias

Que en las noches no te dejan soñar

El duende del recuerdo te atrapa

Sonríe, crees que te acaricia

Pero es tan solo la melancolía

Que golpea tu corazón herido.

Viajas en las nebulosas hasta el amanecer

Te miras en el arroyo  y preguntas

¿Qué Pasó?


Federico nos recordó a Henry Holguín, el reportero que se inventó la leyenda de “La Machaca” con este singular poema:

La machaca

Al reportero Henry Holguín

Por despertar la fiebre del sexo.


Todas son prepago,
En secreto cantan la melodía que endurece,
La sirénida canción que temen los marinos,
Y al no haber nadie que se ate al mástil,
El navío navega a la deriva
En pos de esa bruma que alegra.
Amantes de ojos falsos que enternecen,
No necesitan jeringa para inocular,
Con su cabeza de cacahuate
Y su vieja manía de tañer el tambor sobre los troncos
Atrapan el fuego de quienes sueñan ese aroma.


Después nos propuso como ejercicio salir  a preguntarle a la gente qué hubieran hecho si se hubiera acabado el mundo, leyendo antes la segunda parte del poema del poeta de Madagascar Jacques Rabemananjare que se transcribe.  

Lira de siete cuerdas
Tú me seguirás, pálida hermana,
¡Elegida antes del alba del mundo!
¡Novia anterior a la nada!
¡Única razón de la creación! ¡Fuerza de mi destino!
Tú vendrás.
Vanos serán los gritos de tu sangre, el orgullo de tu raza que gruñe.
Tú me seguirás.
¡Marcha de amor! ¡Vuelo de paloma!
¡Oh, frescura de primera mañana!
Tus hermanos de se volvieron sordos,
Insensibles hasta el olor de la pólvora,
A los furores de los relámpagos.
Más duro
Que el granito los corazones ebrios de carnicería y muerte.
La dulzura de tu mensaje, hermana mía,
Ha conmovido solamente las filas multimilenarias
De las estrellas,
Conmovido solamente mi alma primitiva,
espejo y solo doble de tu muerte.
Ellos nada comprendieron
En el tumulto de la masacre, en la conflagración de los incendios.
La locura galopó relinchante,
De las entrañas del abismo a la desgarrada cumbre del espacio del cielo.
De los cuatro puntos del horizonte, sin embargo,
Se elevan
Los sonidos de las trompetas y las curvas de tus altas melodías
¡Oh, paz!
¡Hija de la tierra dolorosa!
Imagen de la amada y miel de primavera en las azules orillas del Assussiel.
Segundo fragmento del poema que aparece en el libro Lyre à sept cordes
¡Qué importa el estallido del asfalto y del desnudo mármol!
¡Fábulas de vuestras ciudades sonoras!
Más rápido que el relámpago y los aleteos de tus pestañas se derrumban gloria y palacios.
De la llama,
De la arena
Todo es presa: nada hay aquí que las llamas del tiempo no deshonren.
La guadaña
Marca sin remisión
El rostro del héroe y la espalda de los fugitivos
¡Los riñones del príncipe y de los lacayos!
¡Llora tus hijos, Europa! ¡Llora!
Las más raras flores del suelo, la sal y las primicias de la vida
Caen..
Planean.
Sobre las rojas llanuras los cuervos de la noche, vigilantes de tumbas.
¡Truena el huracán!
¿Dónde pues la plenitud del verano?
¿El éxtasis de la estación encantada?
¡La alegría exaltada de la primavera, el baile de media noche bajo el fasto de las antorchas?
¿Dónde pues la plenitud del verano?
¡De pie, pálida hermana, de pie!
De lo alto de la cima de los continentes, sobre la única Eminencia,
Di el salmo de los adioses,
¡Di los versículos de la aventura!
¡Lírico-sea tu Canto de Partida!


 Todos salimos a cumplir con el ejercicio propuesto,  con la curiosidad que inspiraba  conocer  estas respuestas atrapadas  entre redes de indiferencia, broma y temor.

Unos piensan que el fin llega solo cuando acaba el amor y nosotros pensamos que mientras haya poesía el mundo seguirá vivo.

Con estos pensamientos recreamos nuestros poemas y luego entre oleadas de viento  frío nos despedimos  hasta la cita del próximo domingo.


María Stella Higuera

jueves, 27 de diciembre de 2012


Día de Sol, 16 de diciembre del 2012

Acudimos Nicole, Germán y Yo impuntuales a nuestra cita con las causalidades y casualidades de la vida para rescatarnos una vez más.   Desde su lugar en el suelo y las sillas de enfrente, nos acogieron  miradas cálidas, algunas curiosas y otras compasivas de los poetas en un saludo que irrumpió con el desarrollo del taller, en una tarde incoherente con el cielo encapotado entre un ambiente húmedo, caliente y denso; la luz de la tarde se filtraba poco a poco ofreciendo tonos nacarados sobre el suelo, el ruido circundante que otrora fuera encantado sonido, me hizo pensar en lo terrible de la monotonía y la sensación de desaliento me distrajo por un momento, entonces cambiando el panorama, acontecieron las letras de Estela, José Luis, Germán, Nicole, Daniela, y Yo;  Mónica aportó de su experiencia las hebras de las que los artesanos de la palabra se sirven para sus labores, circunstancias de vida, en una escucha atenta que probaba sobreponerse al ruido que puebla el parque en domingo, nos acompañaban Jaime Federico, Mafe, David y Ricardo, todos íbamos juntando inquietudes, dudas, deudas de vida y cotidianos que en la compañía se vuelven novedad y Estela tuvo la bondad de recordarnos los compromisos de participar en el taller.

La motivación que nos ofrece Federico es un bellísimo texto de Jaques Rabemananjara, autor Malgache nacido en 1913, quién empleó como materia de sus escritos las vivencias en la cárcel como preso político, Lira de siete cuerdas, un canto a la paz cuyas analogías puntualizan lo que para su ser era verdaderamente importante lejano de lo material, cercano a lo divinamente humano; nos sirve de punto de partida para el ejercicio práctico del taller en el que por parejas debemos acudir con los visitantes del parque y decirles “Estamos disparando sonrisas de ilusión”, seguidamente “disparar” y recoger sus reacciones como complemento para gestar la poesía escrita producción de este domingo cuyo atraso se va diluyendo en una prematura ida, y voy pensando como pesa el tiempo en el corazón cuando le hacemos la venia.

Otra vez dialogamos y entre los aportes nos sensibilizó la presencia del hijo pequeño de Mafe, Marco,  con su desbordante energía, el no tuvo que hacer el esfuerzo que nosotros para ganarse un espacio de atención, un asomo de cordialidad, no, el con el solo argumento de su inocencia y perseverancia en su propuesta de juego, recabó compañías agradables con sus mismos argumentos y la de padres y abuelos  acuciosos, regalándose vida cumpliendo su tarea.

Casi inadvertida acudió la noche, recogimos entonces nuestros trozos de experiencia agradeciendo la compañía y nos citamos para un próximo encuentro jugando al amigo secreto para un compartir que resuma las vivencias desarrolladas durante el año y abastecernos de nuevas expectativas a mitad de semana, extrañamos a Paola,  nos abrazaron los buenos deseos y dejamos nuestra plaza hasta el nuevo encuentro.

 

Borenia


Día de Sol, 16 de diciembre del 2012

Acudimos Nicole, Germán y Yo impuntuales a nuestra cita con las causalidades y casualidades de la vida para rescatarnos una vez más.   Desde su lugar en el suelo y las sillas de enfrente, nos acogieron  miradas cálidas, algunas curiosas y otras compasivas de los poetas en un saludo que irrumpió con el desarrollo del taller, en una tarde incoherente con el cielo encapotado entre un ambiente húmedo, caliente y denso; la luz de la tarde se filtraba poco a poco ofreciendo tonos nacarados sobre el suelo, el ruido circundante que otrora fuera encantado sonido, me hizo pensar en lo terrible de la monotonía y la sensación de desaliento me distrajo por un momento, entonces cambiando el panorama, acontecieron las letras de Estela, José Luis, Germán, Nicole, Daniela, y Yo;  Mónica aportó de su experiencia las hebras de las que los artesanos de la palabra se sirven para sus labores, circunstancias de vida, en una escucha atenta que probaba sobreponerse al ruido que puebla el parque en domingo, nos acompañaban Jaime Federico, Mafe, David y Ricardo, todos íbamos juntando inquietudes, dudas, deudas de vida y cotidianos que en la compañía se vuelven novedad y Estela tuvo la bondad de recordarnos los compromisos de participar en el taller.

La motivación que nos ofrece Federico es un bellísimo texto de Jaques Rabemananjara, autor Malgache nacido en 1913, quién empleó como materia de sus escritos las vivencias en la cárcel como preso político, Lira de siete cuerdas, un canto a la paz cuyas analogías puntualizan lo que para su ser era verdaderamente importante lejano de lo material, cercano a lo divinamente humano; nos sirve de punto de partida para el ejercicio práctico del taller en el que por parejas debemos acudir con los visitantes del parque y decirles “Estamos disparando sonrisas de ilusión”, seguidamente “disparar” y recoger sus reacciones como complemento para gestar la poesía escrita producción de este domingo cuyo atraso se va diluyendo en una prematura ida, y voy pensando como pesa el tiempo en el corazón cuando le hacemos la venia.

Otra vez dialogamos y entre los aportes nos sensibilizó la presencia del hijo pequeño de Mafe, Marco,  con su desbordante energía, el no tuvo que hacer el esfuerzo que nosotros para ganarse un espacio de atención, un asomo de cordialidad, no, el con el solo argumento de su inocencia y perseverancia en su propuesta de juego, recabó compañías agradables con sus mismos argumentos y la de padres y abuelos  acuciosos, regalándose vida cumpliendo su tarea.

Casi inadvertida acudió la noche, recogimos entonces nuestros trozos de experiencia agradeciendo la compañía y nos citamos para un próximo encuentro jugando al amigo secreto para un compartir que resuma las vivencias desarrolladas durante el año y abastecernos de nuevas expectativas a mitad de semana, extrañamos a Paola,  nos abrazaron los buenos deseos y dejamos nuestra plaza hasta el nuevo encuentro.

 

Borenia

                                      Abril, 2017 Cuanto tiempo.. largas tardes se han ido, esos árboles seguirán ahí? Recuerdo la músi...