sábado, 4 de agosto de 2012

DOMINGO 29 DE JULIO DE 2012

 Debido al atraso de mi vuela hacia Suecia tuve la tarde del domingo libre (y atrasado…). ¿Qué entonces hacer en Bogotá? Para mi la respuesta era obvia. Me dirijí al Parque de Usaquén donde se reunen mis amigos y poetas dominicales. El taller hace tres años me inspiró para escribir en español, lo cual no es mi primer idioma. Al principio no me atrevía a leer mis poemas pero el ambiente caluroso y la critica constructiva de Federico y el grupo ya me sacaron de esas dudas.

Para el domingo del 29 de julio Clara, Paola y yo habíamos preparado poemas. Colaboramos a Paola quién presentó poemas basadas en las experiencias vividas.

 CONCIERTO DE AGUA:
 Después de un canto profundo,
 lleno de olas diluidas,
 el verso se quedó quieto,
 dormido entre la llovizna.
 Los ojos se llenaron de bocas,
cabalgaron por sendas de espinas.

 Después de un canto profundo,
 al dejar mi alma intranquila,
 la tierra se extendió,
 se bebió todo el tequila.

 El canto se volvió fuego,
 se derritió en las mejillas,
 y mis manos cansadas
 se quedaron en la orilla.

 No entendía el movimiento,
 y mi árbol se secaba
 poco a poco entre la brisa.

 Después de un canto profundo,
 más allá de la vida,
 se dibuja la silueta del cosmos.

 Después del canto tu nombre,
 después de tu voz,
 la mía.

 Después del llanto tu beso,
 después del beso,
 la risa.

 Después de un canto profundo,
 del rio,
 de la mentira.
 Se formó un libro de aire,
 se estrelló el ángel.
                                   Paola Castaño

  EQUIPAJE SIN RETORNO:

 Llevo dentro de mi una maleta
 que pesa como el océano del silencio.
 La veo por todas partes,
 en todos los encuentros.

 De noche me vigila,
 persigue mi cuerpo.
 En sueños se agranda,
 es arroyo viajero.

 Llevo dentro de mi una maleta,
 a veces roca o desierto.
 No sé donde dejarla,
 no se abre el agujero.

 Se encuentra en las palabras,
 llevo dentro de mi una maleta.
 Llevo un fantasma en duelo.

                                  Paola Castaño

 Y el mío:

 Encuéntrame en el rincón del diluvio
 el espacio más cercano
 con aire espeso
 pero nutriente

 Allí, en piedras firmes
 nos miraremos
 nos desenvolveremos
 y en la oscuridad total
 nos borraremos
                                   Emil Erdtman


El poema estudiado y presentado por Féderico fue del poeta de Madagascar Jean Joseph Rabearivelo, publicado en el libro Presque-Songes. La Tarea era: Van a comprar sonrisas con las hojas caídas
JULIO 8 DE 2012

En realidad la idea del taller empezó en el centro de la ciudad ese domingo por la mañana. Había un concierto del grupo “Cantvs Firmvs” de música del renacimiento en la Iglesia de Santa Clara… al lado del Capitolio Nacional…. Lo primero que se me vino a la mente fue una frase que fue repetida varias veces como una manera de convocar a los asistentes a la escucha de los poemas y de los otros. La frase era, “el espíritu reconoce su voz en la de los otros”.

Luego de este conmovedor momento en el concierto, llegó la hora del taller, llegó Estelita, José Luis, Juan Pablo, Federico y … como el hijo prodigo siempre regresa a casa (…en este caso hija) llego Mafe al taller.

Se comenzó con la frase “el espíritu reconoce su voz en la de los otros”. Estelita y José Luis nos contaron varias experiencias poéticas de su viaje a San Andrés y Providencia.Luego Federico leyó dos poemas. Después de esto, se leyó el poema de Jean-Joseph Rabearivelo, “Otro” y se hizo el ejercicio de sacarle la luz a los árboles. Seguidamente, Juan Pablo, Federico, José Luis  y Estelita leyeron los poemas.

Posterior a esto, se cerro el taller con la frase  “el espíritu reconoce su voz en la de los otros”. Y con una especie de ritual con velas prendidas.
Finalmente, es importante decir que extrañamos a todos los que no pudieron ir sobre todo a Mónica y a Paola.


Otro

Fundidas todas las estrellas
en el crisol del tiempo,
y luego enfriadas en el mar
se han vuelto un bloque de piedra con facetas.
Lapidaria moribunda, la noche,
poniendo todo su corazón
y toda la añoranza que tiene de sus almiares
que se disgregan, se disgregan
como cenizas al contacto del viento,
talla el prisma amorosamente.

Pero es una estela luminosa
que el artista habrá erigido en su tumba invisible.


Algunos poemas escritos este día:

Por Stella Higuera:

1.

No solo hay vida
En el árbol frondoso
En la enramada sin hojas
Atisbo la luz de su regreso.

2.

Cuando se pierde descubre otros caminos
Encuentra una señal
Disfruta la travesía sin saber a dónde va
Absorta en el instante
Los árboles la guían

lunes, 11 de junio de 2012

JUNIO 2 DE 2012

Por: Nidya Garzón

Ese día jugaba Colombia por las eliminatorias del mundial, sin embargo, la tarde se vestía de poesía y hacia las 3 de la tarde comenzaron a llegar los poetas. El taller de “Domingo Atrasado” se había desplazado hasta mi casa para tener su encuentro semanal con las palabras y la amistad. Stella dirigió el taller y generosamente me cedieron el espacio para leer mis poemas. Fue un placer compartir y volver a estar rodeada de versos y amigos. La tarde silenciosamente se mecía y todos escuchaban atentamente, la tarde era distinta, algo sucedía en nuestro sentir, era algo inexplicable, la muerte y la vida se mezclaban, se abrían las posibilidades y se mecía el espíritu, tan sólo era que la poesía había vuelto y me llamaba, había venido por mí.

Luego leyeron sus poemas Paola, Katrina, Federico, Juan Pablo, Stella,  hubo retroalimentación y poda, cuanto me ha enseñado eso de “podar” los escritos. Federico siempre decía o dice: hay que podar y eso se lo aprendí a él, cuanto he aprendido en el taller y cuanto me falta para llegar a ser Poeta. Finalmente  Mónica nos compartió un escrito suyo, una presentación de su obra de teatro y además hizo una propuesta muy interesante de la que se hablará en el próximo taller “La Minga”. Gracias a cada uno de ustedes por enseñarme tanto.

Tal vez es hora de volver al parque y continuar con el encanto que ejerce Domingo Atrasado sobre los poetas y sobre mí.

Los poemas para el blog son:


1.................

Mi oficio
es re-inventarme a solas
mirar la desnudez
y callar.

Hablar de la noche
buscar lunas azules
y aprender a amarte.

Es cometer errores
con tranquilidad
y no sacrificar al género.

Mi oficio es ser real
para abrir las palabras
y hacer crecer las formas
como una mujer
que no necesita siliconas.


2..................

Lloras con la pijama puesta
porque no sabes
ni puedes alcanzar las cosas.

Le sonríes al mar
y el mar ni te mira
Mejor hubiera sido
que la muerte te besara
aquella tarde
cuando llorabas
y  crucificabas el cuerpo
con alfileres invisibles
que no podías arrancar de la carne.

La muerte se equivocó
cuando te confundió con una estatua
y pasó de largo

3....................

Si la tarde nos viera desnudos
se encenderían las lunas del campanario
y en la misa de seis hablarían de sexo
escandalizando a mujeres que dicen ser santas
pero que llevan una puta debajo de su falda.

Si la tarde nos viera amarrados
girando como soles
la lluvia sería un orgasmo
y en la misa de siete
ya no habrían mujeres santas
ni rosarios en el cuello.

Sólo las cenizas de un espejismo
que inventaron en la infancia.

4.....................

A esta hora
nos cabe la soledad del mundo
en un bolsillo
y entre las manos
de viejas avenidas
me pintas de arroyos la cintura
y me nacen todas las palabras
que estaban debajo de las calles.
y detrás de los puentes
Las arañas copulan
como si fueran hombres
y yo ahí
atascada en el trancón del día
que baja por tu ojos
y yo ahí mirando el olvido
que se esconde
entre los carros
mientras tú insistes
en pintarme de luz
bajo las sombras

jueves, 31 de mayo de 2012

DOMINGO 20 DE MAYO DE 2012
POR: LUÍS CHAHÍN

Los encuentros místicos suceden, así, valga la redundancia, de una forma mística.
Dicen en los libros que este mencionado tema es maravilloso y que a través de la poesía se pueden encontrar, aprender o concluir cosas respecto de la magia, o como dicen hoy en día los grandes investigadores, la química de las cosas. Creo que ellos están olvidando leer un poco de los antiguos textos sufíes o por qué no, alguna de las grandes recopilaciones que hay sobre la poesía africana de la época de siglo XVI, los Hain-Teny versos libres en su máxima expresión, como aquellas de las sociedades libres que habitan los distintos parajes inhóspitos en tantos lugares del mundo, y que de una u otra forma se resisten a ser colonizados o trasformados en su totalidad.
8 seres fueron los que asistieron al taller del pasado domingo, entre ellos poetas, músicos, ingenieros, artistas, magos, dudosos, y otros de los cuales no puedo dejar testimonio escrito. Yo llegué tarde, pero de camino al punto de encuentro, como una epifanía de lo que venía más adelante, me pregunté ¿de veras irás? ¿para qué sirve la poesía? Y bueno, encontré mi respuesta, que fue tan sencilla como querer volver a ver a mis viejos amigos del taller y a mi maestro. Para eso sirve la poesía, para evitar olvidar algunas cosas realmente importantes, para la supervivencia del ser en el cuerpo.
Transitamos el tiempo, con lecturas o aportes poéticos de todos cuantos habíamos asistido, y a los que se les hicieron las observaciones pertinentes, como salir de clichés, levantar la voz, vocalizar, búsqueda de sinónimos para realzar el poema entre otros. La música también tuvo su espacio, así como los sonidos de la vida cotidiana, y todos dejamos los cuerpos por un instante manejado de manera magistral por Moni, lapso que estuvo lleno de sorpresas y sobresaltos durante la meditación zen sourround que mencionó fede, y que yo me atrevo a llamar en este instante zenrround... Cuando el pentagrama de todos los sonidos, la música inclusive, llegaron al final del silencio puro, lo cotidiano se vio roto por risas y juegos; pero, sobre todo, por las síntesis de los sonidos a través de metáforas poéticas de la mano de todos los asistentes al taller. El final no pudo ser más feliz, se presagiaba desde el principio que un día, un astroide, erosionaría la vida.

Se seleccionaron los siguientes poemas:

BRONQUITIS
                                      Por: Federico Cóndor
 Bajo una luz imaginaria dos fieras se baten,
Se buscan y se lanzan rugidos y garras.
A veces merodean las huellas
O trepan por los alveolos
Para saciar su sed con el aire que raja.
La batalla se prolonga por días y noches.
Como un cielo que presagia
El relámpago de la tos apacigua su furia,
Entonces son dos felinos
Que ronronean acariciados por la brisa.
Aburridos por la tregua, reanudan su lucha,
Trepan a tumbos por la garganta
Se golpean contra la cuerdas
Frente a la muchedumbre de virus
Que aplauden y gritan.
No vale campana, jarabe o referí,
ni siquiera el antibiótico los separa.
Mi sueño febril desea un empate.


NOSTALGIA
                                     Por: Federico Cóndor
El cerezo canta,
Su melodía transporta el aroma



                                   Por: Paola Castaño
Tambores viajan por caminos
De lluvia milagrosa.
Se desnudan en sueños,
En aves de calor.
Traspasan los hilos del instante,
Ráfagas de voz.
Despiertan el licor dormido,
Colores de dolor.
Respiran en el fondo del recuerdo,
En el fondo del telón.
Se revuelven con las teclas del alma,
Con raíces de sol.
Inventan la dimensión del habla,
Rayos de temor.
Navegan en el papel del agua,
Ríos de pasión.
Se derraman en la esencia del silencio,
Son pálpitos de Dios.
Duermen en palabras de sonidos,
Vuelan sujetas al temblor.
Son vinos de la noche,
Fogata que desata olor.
Tambores,
Tambores en el aire.
Tambores,
Astros en erosión.


ARMONÍA
                                     Por: María Stella Higuera
Sonidos que cabalgan en arrecifes
Detienen las estrellas
Mi emoción aflora recostada en ensueños
Ensimismada retrocedo en el tiempo
Y pienso
Que la música es melodía de agua
Que Corre libre por las vertientes
Filtra los ruidos
Purifica el aire
Nos pone a tono con la existencia
Y en los escollos de los lamentos
Fluyen  corrientes de sanación.

martes, 22 de mayo de 2012

MAYO 6 DE 2012
Por: Paola Castaño
 Taller de poesía que realizo Daniela en el parque de Usaquén:
El parque brillaba el domingo en el barrio de Usaquén, los ángeles le cantaban a la naturaleza y a las aves del silencio. Daniela realizó un taller de poesía muy interesante, el ejercicio que ella propuso consistía en hacer una pócima con ingredientes poéticos que tomábamos del parque. Ella dijo que esos ingredientes iban a curar miedos. El domingo fuimos varios amigos y amigas al parque: estaba Daniela, Estelita, Federico, Mónica, José Luis y yo.
Las campanas sonaban en el parque de Usaquén, era como si se celebrara la fiesta del sol, se sentía la alegría en todos los versos que despertaron al cantarle a la poesía. Los árboles del parque tenían una magia que llenaba todos los espacios de la imaginación y del ensueño. Yo tome una hoja, una piedra y un palo y de ahí escribí un poema muy musical.

De nuestro gran maestro Jaime Londoño, este poema:



Hallazgo

En cinco minutos
Me hallo en una grúa con cuatro poetas
Y una sonrisa en el aire;
Una nube vino a mojar los ríos de fuego
Que cantaban bajo mi almohada.

En cinco minutos un mullah
Me abraza con cantos de arena
Y pasos dormidos;
El puente que salta
Se tiende a mi ruta
A susurrar caminos de viento.

En cinco minutos la vida que apaga
Enciende el murmullo,
Se inventa al niño que juega;
La luna baja
De una montaña que canta.
                                                           Federico Cóndor

ABRIL 15 DE 2012

Hoy son pocas las palabras, la lluvia de nuevo hace presencia como la tarde de ayer, domingo lluvioso y frio. Nos reunimos una vez más los 7 poetas para expresar las distintas e inimitables emociones.
Nos une la afición  y el ímpetu por las palabras, caminamos alrededor de una hora, conocimos un mundo nuevo para nuestro pensamiento e ilusión, quisimos indagar en ello y encontramos un sin numero de espacios, voces y colores. La ansiedad por la poesía hizo parte de un inolvidable suceso, las palabras adornaban la lluvia que nos enmudecía, las voces interiores describían lo desconocido para los seres naturales.
Así finalizó aquella tarde con la cadencia de los múltiples sonidos.
Carolina Hernández
Se transcriben los siguientes poemas:

Solo Un Momento en El Pensamiento
                                                                             Por Carolina Hernández
Cabalgaba sobre las alas del viento, sin estación alguna me acompañaba el silencio. De repente caigo en ti, vestida entre la sensualidad y el misterio; tan tenue, tan diferente, entre partitas de ligera escribiente se detiene mi alma a reemplazar voces anónimas desconocidas en la ausencia de las palabras.
Sentada entre la multitud abundan las miradas ocultas, significantes en su detalle profundo. Ciudad desconocida a mis ojos que te ven en lo inimaginable de mis pensamientos. De nuevo te dejaré y volveré a mis días, ya no estarás a la vista de mis ojos, pero caminaré recordando tu olor, tu color y tu armonía.


Música de Sombra
                                            Por Paola Castaño
No te encuentro
En la hoja al aire,
Se borra el verso
En el líquido de tu voz.
El parque huele a vacio,
A notas que se diluyen.
No te encuentro,
No hallo el ruido de tus ojos,
Se destiñe la alegría en las manos.
Te vas,
Te llevas la locura.
Las cometas se quedan
En silencio,
Se graban en el espacio
De la sombra.


Deambulando
                                         Por María Stella Higuera
Hola amor
Anduve  mucho entre los indigentes
Sentí su aliento
Escuché sus palabras urdidas de silencio
Me preguntas que cómo me parecen
Que si los acepto
Claro que sí
Me perturban pero no me incomodan
Me inquieta su ansiedad
Su andar desesperado y tranquilo
Arrastran una historia entre cadenas
No les importa el clima
Andan a la intemperie
Resisten las tormentas bajo el sol o la lluvia
Cocinan el hambre en muchas ollas
Algo les pesa
Presiento que cargan una pena
Que una culpa les duele

miércoles, 18 de abril de 2012

ABRIL 8 DE 2012

Un encuentro fugas y diferente a los todos los demás espacios que hemos compartido en el taller…. Pero que espanto el frío y la lluvia de la ciudad entre santos y poemas desconocidos (hasta ese momento) en que salieron a luz. Y como niños salieron a jugar de la mano de Federico, Estelita, José Luis y Daniella para  alegrarle la tarde a todos los que pasaron por ahí ese domingo.
Crónica elaborada por Daniella Emiliani
Algunos poemas:

Comulgo con el viento
No me arrepiento de mis pecados
Ni sacrifico las pasiones
Fluyo en agua nueva
Sin ataduras
Sin obstáculos
Se diluye el ayer
En el regazo de la noche me duermo
Con la luz de un beso
Brilla otra aurora.

María Stella Higuera
Abril 8 de 2012

LUZ
1.
La luz del alba acaricia el rocío
Que va en busca del mediodía
Para desterrar el frio
Que anega y entristece su savia
Con la esperanza que al rayar la tarde
Pueda sonreír.
 2.
La humedad de la noche
No permite el calor
Que las raíces del alma necesitan
Para volver a amar.

José Luís Briceño Soto
Abril 8 de 2012

martes, 27 de marzo de 2012

Aparece un nuevo rostro

Los pasos no tienen aire
avanzan en el espacio,
se quedan sin luz.
La marea los recoge
llena sus mentes
y el ritmo de sus voces.
Se cobijan con la sombra,
cuando ven su reflejo
pálido, sin ruta
en el pozo de las horas,
se elevan en las manos
de la poesia.

Paola Castaño

domingo, 11 de diciembre de 2011

27 DE NOVIEMBRE


La tarde ha hecho con la luz ovillos de historias, de pasos que se elevan mientras que esperamos con Estela a que lleguen los integrantes del taller. En el entretanto comentamos fragmentos De Manual rápido y fácil para ser poeta de Jaime Jaramillo Escobar y pensamos cómo puede el escritor inventarse nuevos recursos para no caer en las repeticiones, pues quien se levanta a la deriva y sin lecturas por lo general repite. Claro que no se pueden establecer fórmulas, eso ya lo hicieron las vanguardias. Cada quien descubre su secreto en lo que trabaja en el verso, he ahí el genio. Proseguimos el paseo por los campos imaginarios de los versos hasta llegar a la buena poesía erótica, en esos parajes evocamos lo escasa que es. Comparamos a Gioconda Beli y a Nidya Garzón. Nos quedamos con la poeta colombiana por la fuerza sutil de sus imágenes. Concluida la reflexión pasamos al ejercicio que surgió del poema Lo que falta del poeta sueco Karl Vennberg. El ejercicio consistía en que le decían a la gente te regalo un verso para que puedas volar. Con las reacciones recibidas y las emociones que suscitan las respuestas escribieron los poemas que se muestran abajo. Invité a los talleristas a que durante la semana visitaran una iglesia y la recorrieran con la imaginación sintiéndose el humo del incienso. 

Letras empinadas

Este verso que corre por tu prenda
Sabe que el rostro es un albur
De penas sin registro;
Te hala
En su plumaje limpio,
Es la cara de la urdimbre que se posa con el sol;
Te embriaga,
Se bebe tu sed
Y cuece en los ojales
Las orlas de tu nombre;
Te amortaja,
Merodea y hace con tu ira
La piel de otros sueños.
                     Jaime Londoño (Federico Cóndor)

__________________________

Les imprimió en su selva
ese espejismo de gaitas,
sombreros y tamboras
a la media noche.
El silencio les ha traído
sombra y luz
les ha mostrado paso a paso
como el fuego se libera en las olas
y como soñar sin necesidad.

__________________________

Hoy
miró a su ventana
se dio cuenta que ya era tiempo
se levantó
                        Daniela Emiliani
__________________________

Lugares de Paso

Visité muchos templos
Entré a moradas prohibidas
Permanecí algunos ratos
Orando y meditando
Bebí el amor a borbotones
Y a gotas…
He dejado que el dolor me toque
Lo he sentido casi que con caricias...
He reído como una loca
De los otros
Y de mis fascinantes locuras
He tomado el vino de la felicidad
Hasta embriagarme...
Ahora mismo
Camino por esa estancia sabrosa
Donde degusto con ansia
Cada pedazo de vida
Que el destino me brinda en su fugaz banquete
Así estaré segura
De que valió la pena
Pasar por la existencia.

                                       María Stella Higuera

VEINTE DE NOVIEMBRE DE 2011

Un día domingo a las tres y media de la tarde,  Stella Higuera realiza el taller de poesía, afortunadamente casi no hay lluvia, pero si hace frío, un frío que humedece las palabras que cada miembro del taller tiene guardadas en el baúl de su vida. El ejercicio que nos asigna Stella es el siguiente: tenemos que buscar un útero en el parque de Usaquén, tenemos que hacer como si volviéramos a nacer y escribir un poema basado en este ejercicio. Salen poemas muy buenos a partir del ejercicio que Stella nos asignó. El ejercicio es muy creativo y nos permite seguir a la nube sonora de la poesía. Los amigos que estamos  reunidos en esta tarde llena de versos somos: Federico Cóndor, poeta y maestro del taller de poesía de Usaquén, quien lleva muchos años dirigiendo el taller, Mónica Triana, Daniela Emiliani, Stella Higuera y Paola Castaño.
Es un privilegio para nosotros gozar de un espacio que le da paso a la sensibilidad y a la creación poética. Este espacio nos permite expresar en el papel distintos universos que respiran al ser iluminados por la lámpara de los tiempos profundos.

Escrito por: Paola Castaño

Poemas relacionados con el ejercicio:

Vengo de un cuerpo que se infla,
De un túnel que empuja un nuevo retorno.

Vivo en una cápsula oscura,
Me recorro.

Vengo de un cuerpo que empuja,
Me desdoblo.

Vuelvo a ver los ojos de la tierra,
Vuelvo a ver los ojos del demonio.

Vengo de un cuerpo que se infla,
Vengo de un rayo,
Traspaso el fondo.
 Paola Castaño



Señales particulares
 El útero es reconocer
Que llevas bajo los hombros
Las señas del brío:
Prohibido parquear en ambos costados,
No fume lenguas de arena en la cueva,
No prometa la mano que baila
Ni haga ovillos de agua
Cuando se acerque a la fuente.

El útero es verla
Sorbiendo en silencio
El tiempo que pasa
Y la hace murmullo
 Jaime Londoño (Federico Cóndor)

No soy un gigante
Ni un halcón
Soy una luz despojada del atardecer
Una noche sin augurios
Un espejo lleno de esquirlas
Un cien pies caminando en la roca
Un rayo apunto de reconocerse
Un proyecto
Soy un mar despojándose de los océanos.
 
---
 
Levanto la cara
Pongo la mirada fija en sus labios
Noto como en silencio a la sangre le inyectan movimiento
Los espasmos,
Son cada vez mas recurrentes
Mi pelo palpa su piel
La sombra de un olor penetrante alcanza mis oídos
Los ojos se abren y se cierran
Mi garganta seca
Al ver,
empieza a llorar

Daniela Emiliani

martes, 22 de noviembre de 2011

Daniella: la gatica del oeste

Es por joder. Daniella dirige el taller el domingo pasado. Ella piel suavecita como durazno, me recuerda a alguien que està en el campo jugando con las flores y las semillas del diente de leòn. No se despide cuando se va, tiene su mundo por allà o tambièn por acà, se rie, es alta y blanca. Nos integra, nos recoge y nos introduce en la atmosfera propia de un taller. Eso es interesante. Recoger las energias dispersas de un grupo y arrancar unidos en un mismo pensamiento. Escuchamos los viajes de Stella y Paola por Europa. Recuerdo en especial los baños àrabes con temperaturas, con aromas, con vapores, en los que estuvo Stella y en los que seguro hubiese querido encontrarse a un hombre o tal vez esa sea yo, Mònica que entre mi imaginaciòn ya tengo hambre.


Existen muchas formas de llegar
no necesariamente debo montarme en un avion
y oler el aire lleno de especias
aunque es una posibilidad.
Puedo
atravesar el tiempo
el espacio
las montañas
los sonidos
los atardeceres
los sueños
las miradas 
las sonrisas
el viento
para llegar hasta tí
aunque esas son sólo posibilidades.
También puedo llegar a tí 
con sólo sentirte a mi lado.

Existen muchas posibilidades 
pero un solo destino
TÚ.

Daniella Emiliani (poema de la semana)

Escuchamos los poemas de la semana. Paola se ha inspirado bastante, tanto asì que ya quiere bailar en la tina, en bikini, con el gringo del baño arabe y decirle un secretico al oido. Trae varios poemas, con un nuevo aire, a pesar de que en realidad, no hay bikini, ni gringo, si no un bombillo interno que quiere desatar los sonidos de un tambor. El que quiera ahondar en su poesìa remitasea Paola Castaño.
Daniella nos lee enseguida poemas de unas mujeres de pakistàn y a partir de ahì hacemos el ejercicio:
CANTARLE A UN ÀRBOL MELODÌAS.
Vamos Stella y yo. Stella es siempre arriezgada y escogemos un eucalipto al que le cantamos melodìas.
Cantamos, sentimos pena y placer,  Diego habla de que en algùn momento siente felicidad. ah està Diego! El ùnico hombre.

 Daniella trae unos versos de poetas pakistanìes.
Escribimos. Acabo de caer en cuenta que no tengo màs documentos de ese momento. La poesìa, que fue prolìfica ese dìa, no la puedo registrar.

Le cantamos al àrbol:

"Tierra mi cuerpo, agua mi sangre, aire mi aliento y fuego mi espìritu".

A los hombres que tienen vapor en un baño turco (heterosexuales), a Daniella con su piel de durazno que logrò integrarnos, seducirnos con el ejercicio y escuchar cada resultado, a Diego que con su filosofìa hablò de felicidad, a Paola y su producciòn poètica, al misterio de nuestras producciones el domingo. A todas mis ansias juntas. Gracias y hasta la pròxima
Ah Soy Mònica Triana

                                      Abril, 2017 Cuanto tiempo.. largas tardes se han ido, esos árboles seguirán ahí? Recuerdo la músi...