domingo, 16 de octubre de 2016


SEGUNDA CONCIENCIA

Crónica taller domingo 9 de octubre de 2016

Por Jaime Javier Londoño

El trazo llega y se anida en la voz de Gorostiza que toma el vaso de agua donde anida la conciencia de la luz. Hemos recorrido la primera parte de Muerte sin fin, caminamos la mecánica de sus versos y hallamos las certezas más profundas en los laberintos que diseña la luz.  Hoy propuse que se fueran a buscar trazos, yo, que me burlo de la muerte he titulado la tarde epitafio con alas. Como si presintiese un rigor errado la tarde se roba con el agua los últimos destellos. Recuerdo los siguientes poemas que se leyeron.

TRAZOS DE VIDA

Por Vivian V

Subiendo y bajando montañas
Trazando el efímero a cada instante
No sé nada y lo intento al revés
No sé nada y lo intento otra vez
No sé nada y me muero tal vez.

Subiendo y bajando montañas
Trazando el efímero a cada instante
Recojo preguntas al caminar

Me entrego a la vida sin más pensar.


  
Por Blanca García

Tras el silencio que me queda
me conmueve mi propia soledad
mientras leo me resucito
te imagino envejecer.


LA VIDA EN UN TRAZO

Por María Stella Higuera

Pregunto a los artesanos por su vasija de barro
y absortos se diluyen.

Para delinear  el paisaje,
no bastan las manos,

urgen las palabras.

jueves, 5 de marzo de 2015

Pasos de sol
Domingo 22 de febrero
Por Jaime Londoño

Como en el poema “El canto que llevo” de Georges-Emanuel Clancier, hoy es signo de sol, cuando el cielo ya no es el cielo, dado que la palabra lo ha tornado en pizarra, en versos y pasos de viento, canto entre los eucaliptos. Lis imágenes que surgen de las hojas escritas a mano pueden provenir de los ejercicios de sensibilidad que les he dejado a los talleristas. A veces las palabras vienen de otros rumbos, de experiencias ajenas al ejercicio, pero no por ello sin voz en la grama que nos sostiene.
Se cerró el círculo. Ahora solo entran los desplumes. Pensando en cómo romper lo anecdótico en el poema repasamos técnicas y teorías para pulir el verso, pues como lo afirma Clancier, la poesía no debe contentarse con ser un comentario más o menos lírico de la historia. Hay que desdoblar la realidad, romper las balisias impuestas de sus límites.
Hoy empezamos a trabajar sobre el libro “Las derrotas” del poeta cubano Alberto Rodríguez Tosca. Les pedí que estudiaran el prólogo para el otro domingo. La lectura de loas poemas fue difícil debido a que en la plaza se asentaron cuatros bandas musicales de diversos géneros. Buen ejercicio superar el dislate de todos los parlantes.
Del ejercicio para desordenar los sentidos aparecen abajo los poemas que se escogieron hoy.

De Stella Higuera
SUSURROS
Se esconden en los tejados
Huelen la ausencia
Me aletargo
Los ayeres relampaguean fugaces
Se adentran en mis abismos
Un halo de nostalgia
Se pasea por los laberintos
En el oriente de la noche
Un recuerdo
Un sol poniente.

DERROTA
Miedo suspendido en el agua
Que no se deja ver
Se diluye en suspiros
Se pierde en la debilidad de un vuelo bajo
De un viento suave
Puede tardar años o segundos
En tomar alas.


De Blanca García
EXTRAVIO

Encerrada en mi ser
avanzo sobre mi
sacudida de espanto 
transformo el asombro
en esa inmensidad interior
Examino mi conciencia
encuentro una memoria oscura
los recuerdos se borran
las palabras se vuelven contra mi
y hasta el lenguaje
llegan los indicios del miedo.

Deslumbramiento.

Con sonrisa extraviada 
y el metabolismo del frio en su rostro
su derrota
la experiencia ganada 
del intento fallido
recuperará el tiempo
surge el deslumbramiento.


De Ena Victoria Ramírez
SEGUÍA DANZANTE EN SU BOCA

Cómo ardía
corroía de a pocos 
la campanilla
se colaba hasta el infierno

Las otras sonreían
querían sus ojos 
             y su barba

No recordaba 
cuando
Ella
entró sin más
              pero ardía hasta el apéndice

Las otras balbuceaban
picoteaban su lengua
arrancaban piel y grasa

              Él solo sentía
              su alarido descompuesto

CUANDO PASA POR DONDE CAMINO

Pierde su rechazo
En una tarde
De ruido



De Rafa Espinosa
En el sueño

Cuando duermes,
tu cuerpo, alegre noticia.
Sonríe como si fuese desierto y lloviera.

Lo celebro,
tu boca me nombra con desenfreno,
gran ausente en la vigilia.
Y en el secreto pasaje
de tu sueño, todavía soy el hilo
que recorres sin temor a perderte.

Sí, te prefiero cuando duermes
aunque sólo rescate los ecos.
Despierta eres verbo del rencor,
hada del desamor, ángel lapidario.


Premonición

                        Ignoran mis ojos tu presencia,
                        pero vives en mis entrañas.  
                                             Al – Mu´Tamid

No necesito voz,
no hace falta nombre.

Basta el sueño
entre tus brazos,
suficiente el aroma
de tus sendas, pasión
y guía de mi extremo.

Bien cerca estás,
para el roce de labios
con labios, bella ilusión.

Deseada, te presiento.
Ven, cruza los linderos.
Quítame los delirios
o agigántalos, ven,
profeta, contigo seré.

De Paola Castaño Sanint

Se desgarra el día

Te vas,
tarde de llanto,
ceniza y ojos estrellados.

Arde el color de tu tiempo,
barca suspendida.

No respira la piedra en el alma,
la juventud dormida.

Te vas,
una tarde de llanto.

La tarde sabe de tu dicha,
de tu muerte.

Te vas,
te vas,
me voy,
juntos, eternos,
se desgarra el día.


miércoles, 18 de febrero de 2015

CRÓNICA DEL DOMINGO 8 DE FEBRERO DE 2015



Por: María Stella Higuera

Escapando de la lluvia, nos refugiamos este domingo en una terraza hecha de palabras en esa hacienda de  Usaquén que nos recibe sin avisarle cuando el clima así lo exige. Allí acudieron a la cita semanal ángeles y arcángeles a ritmo de Jazz para congraciar a los poetas  Federico, Rafael, Mónica, Ena, Inesita  y Stella.
Inicialmente compartimos la experiencia del ejercicio propuesto para el transcurso de la semana y entonces hablamos de aquel poema escrito  por cada uno que nos gustaba más y del significado de la poesía en nuestra vida.
Ena expresó que está en una búsqueda y que siente que aun la poesía no la habita, sin embargo se quedará toda la semana próxima  con una piedra en el zapato para seguir arando en ese paraíso encantado.
Rafael nos llevó con los talones de la leyenda a atravesar el puente invisible entre el mito griego y el  de nuestra gran América en la ciudad del oro negro, la  Tora.
Stella volverá sobre aquello que escribió para poder manifestar con mayor acierto todo lo que la hace sentir la poesía.
Nuestro maestro Federico quiso llevarnos también a cruzar los puentes  entre la historia sagrada y la historia contemporánea y nos invitó a leer el poema “Parábola de Babel” del poeta Juan Manuel Roca.
Después de esta lectura comentada,  rogamos para que el trompetista no dejara de tocar y nos fuimos a caminar lento pero firme a cumplir con el ejercicio propuesto  para escuchar con los oídos bien abiertos la música que nos dictara nuestros pasos y así  llegó por el camino el siguiente poema:

BABEL DE PASO
Acabados de salir de la torre
Solo escuchan sus pasos
Caminan por la línea musical
Que  los recorre
Oyen con claridad
Llantos,  risas, ecos
Impulsados
Llegan a un desierto de ángeles
Se unen a la melodía.

Nuestro próximo encuentro quedó pactado para el domingo 22 de febrero de 2015. Ese día nos contaremos  los secretos que nos revele la pluma sobre los poemas  y leeremos aquellos que  por ella se desplieguen. La poesía siempre  mejora nuestro vuelo.

CRÓNICA DEL DOMINGO 25 DE ENERO DE 2015



Por Ena Victoria Ramírez

La cita se dio, los más asiduos estaban puntuales. Corregimos textos escritos durante la semana y pasamos a leer el material que Jaime preparó para nosotros: definiciones de Lugar Común, Cliché, Frase Hecha, Refrán. A partir de esto nos puso el ejercicio del día: salir a pedir un lugar común.
Ya había olvidado el temor de enfrentarme a la gente con preguntas sin sentido para ellos. Surgir de la nada, invadir sin permiso, con el solo propósito de desordenar nuestra mirada, revolver cajones y poner de cabeza, la cabeza.
Luego escribir con el material obtenido en nuestra correría y todos los clichés posibles, algo nuevo;  con lo trillado llegar a asombrar.
Cada cual hizo lo suyo, desplumamos y  la sesión fue llegando a su fin.
Qué falta me hacía volver a estas tardes de sensaciones y encontrar un poema colgado en la banca merodeando a Paola, jugueteando en la gorra de Blanquita o brotando de la sonrisa de Estelita. Qué necesidad imperiosa de poesía.

Los poemas seleccionados de autoría de Ena Victoria:

No quiero este baño de sangre,  
solo quiero aprovechar el tiempo  
cambiar la belleza exquisita  
por tumbas sin nombre. 

Muévase a toda velocidad, 
acelere a tope  
en este atasco monumental  
de estiércol. 
Quítese las amargas pesetas  
de la amarga despedida,  
de ese amor a primera vista. 

Juremos en vano  
sobre esta colcha de retazos. 

                         EVR 




sábado, 31 de enero de 2015

Crónica del 18 de enero de 2015

Por Jaime Londoño

Destellos
Entre la tierra
y el cielo
la lluvia,
nadie más
escribe espejo.

Cerrado el círculo, bajo un sol que cabeceaba nos sentamos a labrar el frío en el poema. Estela compartió con nosotros unos versos que había escrito en “Los Volcanes”. Al parecer erar frases, anotaciones sueltas. No estaba convencida de lo que había traído al taller. No obstante con algunos ajustes se logró el poema que aparece abajo. Lo mismo aconteció Con Blanquita y con Paola. Luego de realizar un trabajo de casi tres horas sobre los escritos, podrán hallar el resultado más abajo. Antes de realizar el ejercicio analizamos un pequeño ensayo sobre la realidad y el irracionalismo poético escrito por Bousoño. La brisa se empecinó en bajar con gotas desde la montaña, gotas menudas que horadaban como picas de hielo. Antes de que arreciera, invité a que con hojas secas escribieran el primer verso del poema. Cada hoja una letra que debían sentir como algo propio. El tiempo y el espacio se conjugaron con tal gracia que nos tuvimos que instalar en la tienda de Iván, un amigo pintor que nos presta su lugar cuando nos toca huir del clima. Allí nos ovillamos y compartimos la experiencia. Aquí podrán ver los poemas que se lograron mediante el desorden de los sentidos.  Antes de despedirnos les pedí que durante toda la semana mantuvieran una servilleta en la mano contraria a la que escriben y que se repitieran cada vez que se acordaran: Yo estoy aquí, sintiéndome, siendo. El domingo vamos a hablar de la experiencia y de los poemas que surgieron.

RITMOS DE POEMA
Por María Stella Higuera

1.
Aquí estoy
Recibo un regalo
Mis ojos se recrean en la obra majestuosa
De la montaña brota la fuente
Se expresa con cálidos toques
Con frescas corrientes que sanan mi cuerpo
Hoy se viste de verde el día
Es un verde de alta montaña
Aquí junto a mi madre recreo los ojos
Ella le dice al día:
“estoy feliz y encantada de la vida,
Me siento premiada sin merecerlo”
En su alborozo mece la tristeza
Se columpia en alegría
Ensueño de verde
Tiñe de clorofila la vida
Aquí la luz es verde
Verde entraña de la tierra.

2.
Mi madre ama el calor
Ella piensa que es bueno para el alma
Aquí nos atardece en ensoñación
En los volcanes
La montaña revela sus encantos
De aguas cálidas y corrientes frías
Aquí entre árboles gigantes
De rico verdor
Se nos aparece Dios.

3.
Hemos organizado una terraza de amor
Para contemplar la gloria
Hallamos un pedazo de cielo
Las fuentes han sido generosas.


HOJAS
Por María Stella Higuera

Secas, verdes
Rotas como las medias veladas
Como la muerte
En el recuerdo se juntan
Como las almas.

HOJAS SECAS
Por María Stella Higuera

Palparlas
Escuchar sus secretos
Vivir el gozo de sus dolores
Sentir su caída
Yacen
Savia sabiduría

MANO DESIERTA RUEGA EN EL ABISMO
Por Paola Castaño

Bajo el silencio,
un monje grita sus plegarias.

La pared se desvanece con el beso,
enciende un nuevo cielo.

Sal de todos los colores
infecta las ruinas del universo.

La luz navega por aguas oscuras,
sin palabras,
sin vida.

La cruz devora el alma soñadora,
la mano desierta se arrastra,
el paso avanza y sangra.
El abismo ciego tiembla.



Por Blanquita García:

1.

Estoy cómodamente feliz
Mi ser digiere lentamente la nada
Regreso a mi lugar
Hago un examen de conciencia sobre el pasado
Allí encuentro tiempo salpicado de nostalgias
Indigente de ecos y memorias.

2.

Esto está caliente
A veces me pregunto quién soy
A dónde marcho
Llevo el corazón estrujado a las espaldas
Una angustia se acumula en mi pecho
Con una amplia sonrisa
Exclamó el hombre de la calle.


domingo, 9 de noviembre de 2014

Crónica Taller del 19 de octubre

El día ha dejado sentir su temple. Algo en los pasos canta fuegos helados, flamas que establecen senderos donde la luz parece de papel. No habíamos terminado de cerrar el círculo cuando se aparecieron Carolina Llano, Luis Chahin y Daniella Emiliani y Rafa Espinosa.
Como una visita inesperada, también pasó la ausencia a dejarnos sus huellas en la memoria como para hacernos la gracia de recorrer hacia atrás los pasos que se tornan humo.  
Como mejores trabajos de la semana señalamos los poemas de Stella Higuera y de Ena Ramírez.
Hay huellas para viajar, pero también hay huellas para soñar, huellas que abren más que recuerdos, caminos. Con esa idea nos trajo el viento nuevamente las parábolas apócrifas escritas por Juan Manuel Roca. A partir del poema “Parábola de Cristo” invité a los asistentes a buscar sus huellas en otros espacios. No sin antes haber analizado el poema a la luz de la teoría de construcción de imágenes a partir de los desplazamientos.
Quedan los poemas huellas de Estelita y el de Ena Ramírez.

Crónica Taller 26 de octubre
La tarde pintada con agua para celebrar el cántico que ronda los días en la plaza de Usaquén. Cantos para las nubes que nos dejan sus presagios en trombas y tubas de hielo. Todo un jamm sesión de tambores sobre las tejas. La humedad se filtra para permitir que la tarde conjugue sus aromas con los poemas que traen los participantes.
Hoy Stella Higuera comparte un soneto en el que nos hace una propuesta de encuentro con un lenguaje sencillo pero bien sustancioso. Leve y preciso el encuentro con el soneto. Abajo lo pueden leer. Así mismo dejamos para su memoria el epigrama que nos compartió Ena Ramírez. finalizando el taller llegó Rafael Espinosa con un poema titulado Yahé. más adelante podrán leerlo.
Leímos fragmentos escritos por Pavesse y por Deleuze.
Analizamos los poemas “Gatos” de Mónica Triana y “Parábola con dos bribones y un banjo” de Juan Manuel Roca. Se explicó el desplazamiento sinestésico en la construcción de imágenes y cómo las aplican los dos autores citados.

Sin título
Por Ena Ramírez

A la sombra de este charco
Sacudo los días
Espero.

Yagé

Entre risas y caravanas
de luces que espabilan sueños,
reman demonios y espantos.
Hay tumulto de miedos
en el umbral del infierno.

El elixir sagrado lo une
a los vectores del cosmos.
El gran señor del Universo,
en la casa de Aburayé,
le cesa un dolor y le ordena
que vuelva a la morada de paso,
hasta que la Hora lo busque.

Es el viaje al país de otras voces.
Vergel de la ayahuasca,
fundo que  prueba la coraza.
Se defiende y su tesoro, lo rescata,
agota la savia pero se sostiene.

Es su mundo de invencible
arcángel, cuando cierra los párpados.
Cuando los abre se reconoce,
entre cuerda y dulzaina,
entre piel y aire, simple humano.



ENCUENTRO EN UN SONETO
Por Stella Higuera

No es que anhele tanto ese momento
Si sucede me acercaré con tino
Será ocasión para tomar  un vino
Y escanciar los recuerdos por el viento.

No seré ya la misma que dejaste
Tú serás para mí desconocido
Un Gulliver que se quedó perdido
Por esos valles
 donde  me extrañaste.

Escucharé de ti muchas historias
También yo narraré mis travesías
Pasando por derrotas y victorias.

Y después de que pasen otros días
 Alguien se cruzará por mis memorias

Evocando distantes melodías.